Con una historia marcada por la vocación, la proyección internacional y el espíritu emprendedor, Tabata Reyes, titulada de Tecnología Médica de la PUCV, ha construido una trayectoria que refleja cómo la formación académica y los valores pueden trascender fronteras.
Su paso por la PUCV, asegura, fue determinante para ampliar sus horizontes y proyectar sus objetivos con mayor ambición. No solo recibió una sólida preparación académica, sino también una base en valores humanos que —según destaca— resultan fundamentales para desenvolverse en cualquier lugar del mundo. “Mi formación fue altamente valorada en el ámbito laboral, lo que me permitió integrarme rápidamente y desarrollarme en mi profesión”, comenta.
Tras algunos años de experiencia en Chile —donde participó en la creación del primer centro de atención para la carrera de Tecnología Médica, trabajó en atención primaria en los cerros de Valparaíso y colaboró en distintos operativos de salud— decidió dar un paso más y concretar un sueño personal: vivir en el extranjero. Se trasladó a Barcelona para realizar un postgrado, experiencia que marcó profundamente su crecimiento tanto profesional como personal.
En España trabajó en consultas privadas y centros clínicos, consolidando su experiencia en el área. Actualmente reside en Palma de Mallorca, en las Islas Baleares, donde abrió su propio espacio profesional. Se trata de un proyecto asociado al concepto de “recicla–reutiliza–reduce”, abierto a emprendedores y con instancias de coworking, desde donde también integra y proyecta matices vinculados a su profesión en un trabajo cercano y personalizado.
Sobre la experiencia de vivir fuera de Chile, reconoce que no es un proceso sencillo: implica adaptación, organización y enfrentar nuevas dinámicas culturales y laborales. Sin embargo, enfatiza que el aprendizaje es incomparable y que el crecimiento personal que se adquiere al comenzar de cero en otro país es profundamente enriquecedor.
A quienes hoy se están formando, les entrega un mensaje claro: soñar, confiar y atreverse. “Queda mucho por hacer y la PUCV es un lugar donde no hay límite para quien tiene ganas de hacer las cosas bien”, afirma, convencida de que la formación recibida fue la base que le permitió proyectarse con seguridad más allá de las fronteras.
Dirección de Empleabilidad y Red Alumni PUCV


