Iván Bustos, Alumni PUCV, lleva su vocación hasta Puerto Toro: la escuela más austral del país

Iván Bustos Ortiz, profesor y Alumni de Pedagogía en Educación General Básica PUCV, ha construido una trayectoria marcada por la vocación, el servicio y el deseo de enseñar en contextos diversos. Tras titularse, su camino profesional comenzó en 2019 con un reemplazo en la Escuela Alto Pequén, en Reñaca. Ese mismo año amplió su experiencia en zonas extremas al trabajar en el Colegio Insular Robinson Crusoe, en el Archipiélago de Juan Fernández, y luego como profesor volante en el Colegio Diego Velázquez. En 2021 realizó clases híbridas en el Colegio Crisol, y posteriormente se desempeñó en el Colegio Ana María Janer. Más tarde asumió nuevos desafíos en el sur del país: en 2023 trabajó en la Región de Los Ríos como docente de Lenguaje en la Escuela Country School, y en 2024 como profesor volante de Matemáticas e Historia, Geografía y Ciencias Sociales en la Escuela Olegario Morales Oliva, en Paillaco. Actualmente, en 2025, se encuentra a cargo de la Escuela G-44 Puerto Toro, perteneciente al Servicio Local de Educación Pública de Magallanes.

Su paso por la PUCV fue un proceso transformador que marcó profundamente su formación y visión docente. “Estudiar en la PUCV representó un cambio radical en mi vida: mis horizontes se amplían constantemente gracias a mi formación” señaló. Destaca además el compromiso del cuerpo académico y la coherencia con el sello institucional, comentando que “creo que se practica lo que se predica: personas íntegras formando a los docentes del mañana”.

Hoy, Iván vive y ejerce en el poblado civil más austral del mundo, donde cada día presenta aprendizajes y desafíos únicos. Sobre esta experiencia, comparte que “se necesita estar hecho de una madera especial para vivir aquí”, describiendo el entorno natural y el clima como un escenario desafiante, pero también lleno de belleza y sentido humano. Su llegada a Puerto Toro nació de la curiosidad y del deseo de conocer un territorio del que poco había escuchado. “Me motivó conocer un lugar del cual no tenía idea de su existencia”, recuerda, asegurando que su labor en esta localidad ha sido “una de mis experiencias más enriquecedoras”.

La realidad de Puerto Toro exige adaptación, planificación y resiliencia. La falta de servicios básicos —como electricidad pública, agua potable y acceso a salud— influye directamente en la vida cotidiana y en la labor educativa. Con un abastecimiento limitado y dependiente del transporte marítimo, la organización es clave. En sus palabras, “las vidas deben ser planificadas para solicitar los recursos necesarios, al igual que se requiere una gran capacidad de adaptación ante los imprevistos”.

Mirando su recorrido, Iván reconoce que jamás imaginó llegar a ejercer en un lugar como este. Con humildad, expresa que “nunca se me pasó por la cabeza que podría llegar a ser el profesor encargado de la escuela más austral de Chile”, sintiéndose agradecido por el camino profesional que ha construido, por las oportunidades recibidas y por el impacto que hoy genera desde el extremo sur del continente americano.

Dirección de Empleabilidad y Red Alumni

Compártelo en:

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest