Tras titularse de Kinesiología en la PUCV, Lindsay Van-Gurp decidió trasladarse a la Región de Aysén para comenzar su desarrollo profesional. Lo que inició como una oportunidad laboral en Cochrane la llevó a desempeñarse durante seis años en el Hospital de la comuna, donde trabajó en distintas áreas clínicas y posteriormente lideró el proceso de acreditación del establecimiento. Actualmente, forma parte del Subdepartamento de Calidad y Seguridad de la Atención del Servicio de Salud Aysén. «La Patagonia representó para mí la oportunidad de combinar mi vocación por la salud con un estilo de vida ligado al deporte y al contacto con la naturaleza», expresó.
Su trayectoria comenzó en el Programa de Integración Escolar (PIE) de la Escuela Hernán Merino Correa de Cochrane. Sin embargo, meses más tarde se incorporó al Hospital de Cochrane, donde se desempeñó en rehabilitación, hospitalización, salas IRA y ERA, además de participar en rondas rurales en localidades como Villa O’Higgins, Tortel y Puerto Guadal. «Trabajar en la Patagonia significaba mucho más que ejercer la profesión. En un territorio aislado, el acceso a la salud tiene desafíos particulares y cada intervención puede generar un impacto muy significativo en la calidad de vida de las personas», comentó.
Mientras ejercía como kinesióloga, cursó un Diplomado en Calidad y Acreditación en Salud, formación que le permitió asumir nuevos desafíos dentro del hospital. Posteriormente, lideró la Unidad de Calidad y Acreditación, compatibilizando este rol con la coordinación de la Unidad de Rehabilitación. «Aprendí que mejorar la atención no depende únicamente del trabajo clínico, sino también de construir procesos seguros e involucrar a todas las personas del establecimiento», señaló.
Actualmente, la Alumni asesora y acompaña a los hospitales de la red del Servicio de Salud Aysén en sus procesos de calidad y acreditación, labor que complementa con sus estudios de Magíster en Salud Pública con mención en Gestión. «El desafío va mucho más allá de cumplir un estándar; se trata de instalar una verdadera cultura de calidad y seguridad para entregar una atención cada vez más segura a la comunidad», afirmó.
Al recordar su paso por la PUCV, destaca tanto la formación recibida como las experiencias de liderazgo que vivió durante su etapa universitaria. «La universidad me permitió desarrollar capacidades de liderazgo, trabajo en equipo, pensamiento crítico y gestión, herramientas que hoy son fundamentales en el trabajo que realizo en la red de salud pública», sostuvo.
Finalmente, Lindsay invita a las y los futuros profesionales a aprovechar las distintas oportunidades que ofrece la profesión y a mantener siempre el foco en las personas. «No limiten su desarrollo profesional a los espacios más tradicionales de la kinesiología. Más allá de los cargos o responsabilidades, lo más importante es recordar que detrás de cada decisión siempre hay personas. Ese compromiso con la comunidad es el mayor motor de mi desarrollo profesional», concluyó.
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